Una imagen, una historia #3

Y viendo tanto mal en la Tierra, descendió el arcángel Raxyel, dispuesto a limpiar las impurezas que el ser humano había dejado. Pero tal era su fervor que lo que al principio se convirtió en limpiar lo más profano, terminó reduciendo su criterio hasta acabar con el más mínimo mal que pudiera apreciar en alguien.

Raxyel no sabía cuánto quedaba para terminar con su cometido, pero se afanó tanto en conseguirlo que cuando terminó sintió un gran alivio en su ser.

Levantó la mirada, pues todo estaba verde, el aire era puro y no había maldad entre los habitantes de la Tierra. Pero algo pasaba… no había mal, pero tampoco había humanos, al menos a simple vista. Tal fue su exceso de celo que no reparó en que cada ser inteligente de este planeta escondía algo de oscuridad en su corazón.

Quedó un único ser vivo de alma pura, buena y agradecida.

Su nombre era Natura.

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